/A.Reflexiones sobre la violencia contra la mujer  2013

 

Las composiciones de Gloria Pereda manifiestan un férreo control del espacio, articulado en una serie de estructuras ordenadas, vertebradas por múltiples bandas cromáticas de diferente anchura y grosor que se entrecruzan formando paisajes geométricos complejos y llenos de matices. En el centro, sitúa un volumen ejecutado al carbón que, además de neutralizar la consistencia de las tramas, aporta resonancias orgánicas al conjunto. Este recipiente caja-casa, que adopta una perspectiva extraña (como si quisiera asumir y a la vez problematizar con las dos dimensiones del lienzo), configura un recinto personal que remite al territorio doméstico. No obstante, lejos de constituir un lugar de encierro o aislamiento, representa un espacio propio, presidido por una idea tan hermosa como cierta: “donde habitas eres tú”.

ÉRASE OTRA VEZ...

A nosotros, que no sabemos ser contemporáneos de nuestros propios ahoras.

Hélène Cixous


Esta no es una exposición de mujeres que tratan “cosas de mujeres” (este pensamiento, más extendido de lo que parece, corresponde a una visión devaluada de lo femenino que entiende que las mujeres solo se representan a sí mismas y los hombres al conjunto de la sociedad). Es, por el contrario y más allá de su adscripción genérica, una exposición de artistas de varias generaciones que, pese a sus diferentes posicionamientos, lenguajes y puntos de vista, incorporan en su obra reflexiones de diverso calado sobre un asunto que concierne a toda la sociedad, mujeres y hombres, porque somos todos, hombres y mujeres, los transmisores de los valores que sustentan la violencia estructural que hace que tantas mujeres sean mal tratadas en distintos ámbitos de la vida, tanto privada como pública. Estas artistas han optado por sugerir más que narrar episodios de violencia explícita, alejándose de la iconografía de tono victimista o de cualquier visión esencialista sobre lo femenino, para incidir en otro orden simbólico que refuerza la imagen de las mujeres y expresa su voluntad de afirmación.

La cuestión del olvido, la necesidad de recordar tantas veces como sea necesario, porque muchas heridas permanecen abiertas, es uno de los asuntos que Valle Fernández pone sobre el mantel a través de sus “muñecas rotas”, modeladas con arcilla (como en la primera de las ficciones) y fragmentadas, metafóricamente, por el paso del tiempo. La artista ha recurrido con acierto a

7la cerámica tratada con óxidos, una técnica popular tan vieja como la historia, muy vinculada por otro lado al espacio doméstico, cuya funcionalidad potencial ha ido en detrimento de su valoración artística, por lo que ha sido sistemáticamente excluida -igual que las mujeres- de la gran narrativa de la historia del arte, siempre empeñada en generar compartimentos estancos y establecer jerarquías que legitiman y deslegitiman.


Marta Mantecón

/A.Reflexiones sobre la violencia contra la mujer. Palacete del Embarcadero. Santander.

Merienda de artistas participantes para reflexionar sobre el problema de la violencia de genero, la mujer y el arte y la historia de arte, propuesta de Marta Mantecon que dio total sentido a esta exposición.